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Discovery Channel

Mezcla de Xanax y alcohol pudo haber matado a Whitney Houston

 (iStockphoto)

































Por Sheila Eldred

Aunque la causa de la muerte de Whitney Houston no será dada a conocer hasta dentro de algunas semanas, se sabe que la cantante de 48 años tomaba Xanas y abusaba de las drogas y el alcohol, una situación que la hizo pasar por varios centros de rehabilitación al menos en tres ocasiones a lo largo de su carrera.

Whitney fue encontrada muerta en la bañera de un hotel el sábado, 11 de febrero, y una de las teorías que se barajan acerca de su muerte es la de una sobredosis de drogas y alcohol.

Los informes toxicológicos pueden necesitar varias semanas para ser finalizados, pero se sabe que la mezcla de Xanax y alcohol puede resultar mortal, afirma el Dr. Marvin Seppala, médico jefe de Hazelden, un prestigioso centro de recuperación para drogadictos y alcohólicos.

La droga ansiolítica alprazolam, nombre genérico de Xanax, es clasificada como benzodiacepina. Las benzodiacepinas son sedantes que actúan uniéndose a los tranquilizantes naturales del cerebro, o ácidos gama amino-butíricos, que amplían nuestra capacidad calmante natural.

Actúan rápidamente, en aproximadamente 15 minutos, y son altamente adictivas, aunque sus efectos apenas duran algunas horas. Según el New York Times, el alprazolam fue la octava droga más recetada en los Estados Unidos en el 2010.

"El alprazolam suele ser usado para tratar el miedo al escenario y otros tipos de ansiedad. Sin embargo, su abuso es frecuente y puede causar dependencia”, alerta Seppala, sobre todo si existe predisposición genética a este vicio. “La tolerancia aumenta rápidamente si es consumido con regularidad”. Los efectos de la droga ansiolítica pueden intensificarse, causando intoxicación grave. Otro riesgo es la depresión respiratoria. La combinación de las dos sustancias puede reducir los latidos cardíacos, así como perjudicar la respiración, aumentando el riesgo de muerte en caso de sobredosis. En el cerebro, la combinación de alcohol y benzodiacepinas provoca un efecto calmante, desacelerando algunas de las funciones cerebrales, explica Seppala. "Provocan que el mecanismo del sistema respiratorio disminuya el ritmo y acabe parando”.

Según Sepalla, la gran mayoría de los pacientes que utilizan drogas y que llegan a la clínica son divididos en dos grupos: "Las personas de uno de los grupos nunca utilizan la droga a modo de vicio, pero necesitan ayuda para parar porque ya desarrollaron dependencia. El otro grupo mezcla todo tipo de sustancias: opiáceos, marihuana y alcohol, algo que complica la abstinencia y el cuadro general”.

Cuanto más frecuente es el consumo de Xanax y de drogas similares, menor es su eficacia. Los efectos de la abstinencia son muy desagradables e incluyen dolores de cabeza, insomnio, depresión y más nerviosismo.

El abuso de alprazolam y la búsqueda de esta droga crecieron tanto que una clínica localizada en Louisville, Kentucky, decidió suspender la emisión de recetas en septiembre del año pasado. En el 2010, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades informó de un aumento del 89% de los primeros auxilios relacionados con el abuso de benzodiacepinas entre los años 2004 y 2008.

Para Seppala, el aumento de las prescripciones de Xanax puede ser atribuido a la predisposición de los médicos a recetar el medicamento indiscriminadamente a sus pacientes. “Hay mejores drogas para enfrentar el miedo al escenario”, comenta Seppala.

"Existe toda una serie de beta-bloqueadores anti-hipertensos que no causan dependencia y reducen la ansiedad. Son utilizados, por ejemplo, cuando un violinista toca muy bien cuando ensaya pero presenta un leve temblor en el escenario debido a la ansiedad”.

Según el New York Times, Houston esperaba reactivar su carrera este año con el lanzamiento de un nuevo álbum. Sin embargo, varios días antes de su muerte su comportamiento parecía inestable. Utilizaba ropa que no combinaba y el cabello mojado. Además, sufrió una crisis durante una entrevista con Clive Davis. Tales comportamientos y dificultad en el habla, muchas veces asociados al consumo excesivo de alcohol, también son típicos de altas dosis de Xanax, aclara Seppala.

"Sé que hay rumores de que ella se ahogó o de que sufrió una sobredosis pero sólo tendremos una respuesta definitiva cuando los exámenes finalicen”, afirmó Ed Winter, experto legal del depósito de cadáveres de Los Ángeles, en una rueda de prensa celebrada el domingo pasado.