Cómo lograr que tu hijo se bañe
Intentar utilizar ciertas cosas como juguetes, burbujas, pinturas de baño, agentes colorantes del agua o jugar con su música favorita debería ayudar. Seguir una rutina constante o dejarle elegir varios juguetes en el momento de meterse en la bañadera también podría otorgarle cierto control y una mayor predisposición al baño.
Cómo evitar que tu hijo deje de morder
Míralo a los ojos de inmediato y dile bien alto "No". También puedes cambiarlo de ambiente para que permanezca allí separado a modo de castigo. Déjale saber que no está bien morderle a otra persona porque la puede lastimar.
Supervisa a tu hijo de cerca cuando se encuentre con otros niños de modo que consigas distraerlo o interrumpirlo ante cualquier comportamiento que pueda desembocar en el acto de morder. Es importante no sobre-reaccionar y nunca se debe morder al niño simplemente porque él mismo también lo haya hecho. Morder al pequeño o castigarlo físicamente refuerza la teoría de que está bien lastimar a los demás. Alábalo si es capaz de controlarse sin morder.
¿Cuándo puedo empezar a enseñarle a ir al baño?
La gran mayoría de los niños muestran señales de estar preparados para dejar los pañales entre los 18 meses de edad y los tres años. Estas señales incluyen permanecer seco durante al menos dos horas, tener movimientos intestinales regulares, ser capaz de seguir instrucciones simples, sentirse incómodo con los pañales sucios y querer cambiarlos, pedir usar el toilet y desear utilizar ropa interior normal.
Como puedo hacer que mi hijo deje de quejarse
Tranquilízate, debes retrasar tu tiempo de reacción. No contestes a las quejas antes de calmarte. Responsabilízate de tu parte de la ecuación y pregúntate: ¿Qué estoy haciendo positivamente o negativamente para que mi hijo tenga la tendencia a llorar y patalear de esta manera?
Se debe preparar una especie de guía de comportamiento por adelantado. Cuando mi hijo grita o llora de esa manera me gusta responderle: "Voy a discutir esto contigo una vez que pares de llorar y de patalear". Planea tu reacción con tiempo de antelación. Por ejemplo: Tengo la tendencia a ceder porque me siento culpable cuando les digo a mis hijos que "No". Para ayudarme a mantenerme he de recordarme a mi misma que es mejor para mis hijos escuchar un "No".
¿Porqué necesito darle rutinas y rituales a mis hijos?
Tiendo a utilizar las palabras "ritual" y "rutina" alternativamente porque "las dos R" parecen funcionar. De hecho, siempre que se repite y se refuerza un acto, estás poniendo en práctica "las dos R". "Las dos R" hacen la vida de un niño mucho más estable y fiable, pudiendo incluso eliminar o modificar el temperamento de éste. Por ejemplo, un niño delicado será mucho más feliz en el momento de irse a la cama con una rutina tranquila y predecible. Por otra parte, un niño gruñón que odia levantarse se portará mejor si se siente familiarizado con su rutina de la mañana y conoce perfectamente qué es lo que viene después.
