Preceptos orientales
Son cada vez más los expertos que aplican las recomendaciones del Feng Shui al tener que diseñar y decorar las habitaciones de una casa. Pero no hace falta ser un especialista en esa sabiduría nacida hace más de tres mil años en China, cuando necesitamos convertir nuestro espacio de la casa en un mejor lugar para trabajar.
Vale entonces tomar en cuenta los principios básicos del Feng Shui y para ello empezamos por los maestros, que definen a esta práctica como "el arte que estudia la correcta ubicación e integración de un espacio dentro de un entorno para lograr que sus ocupantes gocen de salud, vitalidad, armonía y prosperidad".
Un mueble ubicado en el lugar incorrecto, una planta mal elegida o un color desafortunado pueden ser los causantes de tu posible falta de concentración o, simplemente, de esa sensación de incomodidad que percibes cuando te sientas frente a tu computadora. Pero a no desesperar.
A tomar nota
Hay simples movimientos que puedes hacer en tu oficina para aprovechar la energía en tu beneficio. Según el Feng Shui, la ubicación del escritorio dentro de la habitación es el punto de partida para poder concentrarte y pensar creativamente.
Desde el lugar donde estás sentada, debes poder controlar la puerta de entrada de la habitación. Además, es muy recomendable tener la espalda contra una pared porque te ayuda a sentirte protegida y más fuerte. Sin embargo, no debes colocar el escritorio frente a una ventana porque al levantar la vista de tu mesa de trabajo, tu mente se dispersará hacia el espacio exterior.
No te disperses
La ventana, los cuadros, los objetos para recrear la mente, deben estar de costado de tal forma que debas rotar la cabeza para verlos. Tampoco coloques tu escritorio debajo de un techo angular o muy bajo: debe haber espacio arriba de tu cabeza para poder pensar mejor. Por último, trata de minimizar el tránsito de personas alrededor de tu escritorio.