Cambia la pintura por el mural-collage. Empapela el cuarto de tus hijos con las imagenes de sus ídolos, y dales libertad para jugar con su propio espacio.
Espacio de libertad
Si tienes hijos en la pubertad o adolescencia, sabrás cuánto necesitan expresar sus necesidades y afianzar su personalidad frente a ellos mismos y los demás. Y muy especialmente en casa, donde encuentran la imagen de la autoridad que ellos pretenden desafiar para conocer sus propios límites. Un papá y una mamá flexibles e inteligentes comprenden que esta es una etapa donde deberán tener muchos cuidados. Brindarles a la vez seguridad y libertad no es fácil, y a veces la relación se pone tensa. ¿Por qué no darles esa libertad en cuestiones que no representan riesgo mientras afianzan su sentimiento de individualidad? Déjalos que decoren su propio cuarto mientras tú ves cuánto ahorras en pintura.
¿Qué es el mural-collage?
El collage o colage es la técnica de pegar sobre una superficie diferentes materiales, en especial trozos de papel impreso o telas estampadas. Si esa superficie es una pared, se transforma en mural-collage. Puede aplicarse a todas las paredes o a alguna en especial. Tiene la ventaja de no necesitar una preparación, ni tampoco un pegamento especial ni costoso. La cola vinílica es muy apropiada, ya que resiste bastante bien el frío y el calor y es muy económica. ¿Qué es lo que pegarán tus hijos en las paredes de su cuarto? Imagínate: sus ídolos e íconos de las bandas de música, fotos de deportistas en el caso de los varones, los actores del cine y la TV en el caso de las jóvenes, pósters de películas de ciencia ficción, fotos de sus viajes con amigos, flores y hojas para los ecologistas?
Paredes que cambian
No sólo pueden usarse papeles, sino también telas o retazos de prendas. Ellos seguramente elegirán un trozo en el que está impresa una marca de moda. Pueden recortarse los bolsillos de los jeans y ser pegados de manera de tener un organizador de accesorios directamente sobre la pared. Pero usa un pegamento de contacto, más resistente. Lo mejor de esta técnica es que está en constante evolución, al igual que el ánimo de los jóvenes ocupantes del cuarto. ¿Cambió su ídolo de rock? Simplemente pegarán sobre su imagen una nueva fotografía. ¡Ni siquiera es necesario quitar la anterior! Cuando ya han pasado varios cambios, y el grosor de la capa de papel amenaza derrumbar la obra, simplemente se arranca y se vuelve a pegar. Nada más simple, divertido, ¡y económico!