No alcanza con la vista, debes crear un ambiente completo estimulando el oído, el gusto, el olfato, ¡y hasta el tacto!
Ataca sus sentidos
Si se trata de una velada oriental habrá que imitar ese exquisito estilo de vida. Este goza de una verdadera batería de estímulos, que van mucho más allá de la simple decoración visual. Con una suave música hindú pondrás el marco auditivo ideal, creando un clima entre acogedor y misterioso. El sentido del olfato es primordial. Sus sensaciones son capaces de despertar olvidados recuerdos, haciendo conscientes emociones que experimentamos mucho tiempo atrás. Entre los aromas típicos que un rey o una princesa hindú podría ofrecer a sus invitados se destaca el Sándalo. Se dice que este árbol sagrado es tan noble, que hasta perfuma el hacha que lastima su preciosa madera. Lo típico sería encender unas varillas, también llamadas sahumerios. Pero cuidado; puede que entre los invitados existan personas alérgicas al humo, y podrán pasar un mal momento.
Sensuales aromas
Una opción más inofensiva son los hornillos donde se evapora agua con esencias aromáticas. También existe una fragancia muy conocida, extremadamente sensual y agradable, llamada Milflores. Como su nombre lo indica, nos recuerda el aroma floral, pero no permite que descubramos de qué flor se trata.
¡No te olvides del tacto! Un detalle que involucra a este sentido de una manera inolvidable es comer usando los dedos. Se trata de una milenaria y aun vigente costumbre hindú. Disponer el alimento en unas fuentes grandes y a su alrededor unos potes individuales para que cada invitado se sirva. ¡Nada de cubiertos! En la India no está mal visto el tocar los alimentos que uno va a consumir.
Sabor a la India
Por supuesto, esos mismos alimentos serán los encargados de estimular el sentido del gusto. Quizá existan en tu ciudad algunas tiendas especializadas en artículos orientales. En ellas podrás encontrar muchas opciones para agasajar a tus invitados. De no ser así recuerda: el curry es infaltable en la mesa hindú. El arroz, las lentejas y el chile picante, todo muy bien especiado, deben competir con los frutos secos y las confituras dulces. A las bebidas alcohólicas suma una mezcla de algún ligero yogur natural y jugo de diversas frutas, como mango y naranjas, aromatizada con un toque de cardamomo molido. Al despedirse los convidados preguntarán: ¿dónde ambientarás tu próxima fiesta?