Livianas a medias
Entre las sustancias que producen adicción, existen muchas clases y todas ellas tienen diferente grado de poder adictivo. Aquellas que produce una adicción más leve y generalmente no perdurable han recibido el nombre de "blandas o livianas". Las de mayor poder adictivo se denominan "duras o pesadas". Pero cuidado, porque no es tan simple. Aunque nunca es recomendable hacerlo, muchas personas han probado drogas pesadas, como la cocaína, sin caer bajo la pesada esclavitud de la adicción permanente. Mientras tanto, otros han desarrollado una peligrosa adicción al sólo contacto con esas sustancias que, como la marihuana, de "blandas o livianas" tienen sólo el nombre. Parece que el "peso" de una sustancia depende más bien de quién la usa.
Presas fáciles
¿Qué es lo que provoca esas diferencias de "adictibilidad" entre las personas? Hay ciertos rasgos de la personalidad que nos hacen fuertes o débiles ante la esclavitud de las sustancias. Estos rasgos están dados por muchos factores, entre los cuales podemos mencionar los genéticos y los ambientales. Los genéticos se pueden manejar escasamente. Pero si realmente quieres ocuparte de este tema deberás centrarte en los ambientales. Tú eres una pieza fundamental en el ambiente de tus hijos, pero no la única. Algunas experiencias traumáticas y pérdidas sufridas a temprana edad pueden influir en la personalidad adictiva. La falta de comunicación familiar es clave, y aquí sí que tienes un terreno donde puedes trabajar. ¿O crees que es por casualidad que a-dicción (no decir, no expresar) es el nombre que se le ha dado a esta enfermedad?
Incúlcales la libertad
A pesar de que una buena educación casi siempre se funda en hábitos que se repiten y sobre los cuales fundamos nuestra manera de ser y nuestros valores, siempre debes inculcar a tus niños el amor por la libertad. Las adicciones se construyen no sólo por el poder adictivo de la sustancia, sino por la fuerza del hábito y por la supuesta seguridad que ese hábito aparenta brindar. Por eso, lo mejor es aprender desde niños a no sujetarnos demasiado a costumbres ni rituales, y ser libres para elegir a cada paso lo mejor para nosotros. Si ellos crecen con la conciencia de que el bienestar se construye a cada paso y con cada elección, entonces difícilmente caerán bajo la influencia de las adicciones.