Diarrea
Los bebés pequeños, especialmente los que son amamantados, pueden tener movimientos intestinales muy suaves o líquidos. Sin embargo, si tu bebé tiene diarrea, deberás observar sus movimientos intestinales muy de cerca. Asegúrate de que está bebiendo una cantidad suficiente de fluidos y amamántalo con la misma frecuencia para prevenir la deshidratación.
Estreñimiento
Los bebés alimentados con leche materna apenas sufren de estreñimiento. Esta leche resulta perfectamente apropiada para su digestión. La fórmula o leche artificial, sin embargo, puede ser más difícil de digerir. Por lo general, los bebés que se alimentan con esta leche tienen menos movimientos intestinales.
El bebé puede sufrir de estreñimiento cuando dejas de amamantarlo. Esto ocurrirá mientras el intestino se adapta a un tipo de comida totalmente diferente a la que estaba acostumbrado. Si tu bebé está soñoliento y comienza a tener deposiciones pequeñas, duras o secas; o si las heces están manchadas con sangre o mocos, llama a tu pediatra inmediatamente.
El estreñimiento puede convertirse en un problema de importancia cuando el bebé retiene sus necesidades al asociar el dolor y el malestar con el movimiento intestinal.
¿Qué puedes hacer?
- Masajea suavemente el estómago de tu bebé.
- Báñalo.
- Acuéstalo sobre la espalda y pedalea con sus piernas.
- Ofrécele grandes cantidades de agua hervida refrigerada.
- Al dejarlo de amamantar, aumenta la cantidad de purés de frutas y vegetales que le ofreces.
Si con ninguna de estas soluciones obtienes resultados, consulta el problema con tu pediatra.