La otra cara de Pilates

La otra cara de pilates

Variante sin camilla

Pilates es una actividad que, al ofrecer distintas posiblidades para cada ejercicio, permite que la practiquen todo tipo de personas. Es altamente recomendado incluso para la tercera edad, ya que produce beneficios a nivel articular (en casos de artrosis), y además previene la osteoporosis, protegiendo la estructura ósea. Tampoco produce lesiones, porque sus ejercicios se realizan sin impacto.
Muchos son los elementos que hoy en día se utilizan para reemplazar lo realizado en las máquinas Pilates. Colchonetas, bandas elásticas, bastones, tobilleras, pesas de 1 kilogramo, pelotas pequeñas y grandes de goma, step y sogas son los más utilizados en los gimnasios del mundo. “Los ejercicios son los mismos, al igual que su eficacia si se realizan correctamente”, asegura la entrenadora Solange Rittor, una defensora de esta técnica que, a diferencia de otras disciplinas, combina la fuerza con la flexibilidad, modificando la estructura del músculo sin aumentar su volumen… el objetivo de todas las mujeres, ¿o no?.

Cómo hacerlo bien

El secreto para que Pilates cumpla con su verdadera misión es realizar el máximo esfuerzo bajo una correcta supervisión. En ese caso, la práctica sobre colchonetas no tiene grandes diferencias con las camillas originales y posibilita la integración grupal, ya que al realizar ejercicios en forma pasiva se reemplaza la debilidad de alguna capacidad propia (por ejemplo, de fuerza o flexibilidad) con la ayuda de un compañero.
Pero los entrenadores ponen especial énfasis en que los movimientos y las contracciones de los músculos tienen que hacerse a conciencia, para que las posturas se ejecuten correctamente. También alientan a llevar estas percepciones del cuerpo a la vida cotidiana, alineando la columna, contrayendo glúteos y ajustando las piernas en la actividad diaria. Es posible, pruébalo.

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