La preorgasmia: acariciando la satisfacción completa

La preorgasmia acariciando la satisfacción completa

Por: Dr. Ezequiel López Peralta

Una de las formas de disfunción orgásmica femenina es lo que denominamos preorgasmia. En este caso la respuesta sexual de la mujer se detiene en la fase de “meseta”, un momento de alta excitación que generalmente precede al orgasmo. Pero a pesar de que el estímulo continúa, algo interfiere para que se desencadene el tan ansiado clímax. Realmente es una situación frustrante porque la mujer siente que está muy cerca, pero el orgasmo no se produce.

¿Qué es lo que causa este tipo de disfunción orgásmica en las mujeres? En ciertas mujeres aparecen en el momento en el cual están al borde del orgasmo, determinados pensamientos negativos o emociones (como la culpa o la ansiedad) que producen ese bloqueo. Por algún motivo no se están permitiendo llegar al pico del placer. Pero también es posible que, a pesar de estar relajadas y con el estímulo adecuado, necesiten un “nivel” más para alcanzar el umbral de excitación que dispara el orgasmo. Puede ser que el coito vaginal, cierto tipo de caricias o formas de sexo oral les resulten excitantes y placenteras, pero sin embargo no son suficientes para completar el ciclo de la respuesta sexual.

Cuando trabajamos en terapia sexológica con mujeres que plantean esta dificultad, promovemos la búsqueda de otro tipo de estímulos que quizás ellas mismas no conocen: variar los movimientos, la presión, la intensidad, combinar el estímulo físico con el mental a través de poderosas fantasías eróticas (lo que suele ser más que importante).

Una ayuda sexual que resulta particularmente efectiva son los pequeños vibradores, utilizados con la velocidad más baja y aplicando el estímulo de manera directa o indirecta sobre el clítoris. Cada mujer tendrá que buscar, primero sola y luego en pareja, la forma más adecuada de jugar con ese accesorio para superar la preorgasmia.

 

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