El sexo y el cigarrillo: una pareja incompatible

El sexo y el cigarrillo

Por: Dr. Ezequiel López Peralta

Algunas personas, y quizás te pase a ti, se sienten más sexys al manipular el cigarrillo en pose viril o femenina, según el caso, y jugando a exhalar el humo de manera provocativa. Quizás el hecho de fumar reduzca tu ansiedad ante una primera cita. O de repente el ofrecer o pedir un cigarrillo puede ser una manera sutil de acercarte a alguien que te atrae y romper el hielo. Pero de resto, no se me ocurre una sola ventaja más asociada al tabaquismo. Al contrario, si hay un enemigo realmente peligroso para el sexo –y también para la salud general- ese es el tabaco, es decir el cigarrillo. Esos perjuicios pueden verse desde diferentes perspectivas.

La explicación más contundente es la médica. El tabaquismo es una adicción que aumenta los riesgos de mortalidad por varias vías: cáncer (especialmente de pulmón), infarto, enfermedades cardiovasculares y pulmonares, aumento del colesterol. Al afectar a la circulación sanguínea, tiene efectos directos –sobre todo a mediano o largo plazo- sobre la respuesta de erección, y además aumenta la fatiga reduciendo la resistencia en el  acto sexual.

El otro argumento en contra del cigarrillo tiene más que ver con temas de imagen, atracción y erotismo. El tabaquismo produce mal aliento, y ese solo hecho es un repelente sexual que para muchos hombres y mujeres que no fuman anula cualquier posibilidad de placer sexual. Otras consecuencias negativas, en este caso relacionadas con la imagen, son dentadura de color amarilla, arrugas, y también acelera el proceso de envejecimiento, lo que afecta seriamente a la autoimagen y autoestima.

Entonces si algo más te hace falta para tomar la decisión de tratar tu adicción al tabaco, es pensar que si no lo haces comprometes seriamente tu salud sexual y, de alguna manera, tu vida en pareja. No lo pienses demasiado, y comienza ya mismo a hacer algo al respecto.

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