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Conociendo a sus padres

Es importante construir una relación sana con los padres de tu pareja. (Getty Images, DCI)

¿Cómo te llevas con tu familia política?

La rivalidad y el diálogo

La competencia entre las dos mujeres más importantes en la vida de un hombre puede ser feroz. Reconoce las diferencias: respeta el vínculo madre-hijo, no intentes nunca manejarlo. Es obvio que tu propia relación con tu pareja es más nueva e incomparable.
Las diferencias de opinión pueden surgir en cualquier momento, y evitar el conflicto depende de la libertad de diálogo que tengas con tu pareja: es necesario que sepas cuál es su posición y evites los argumentos tipo ella o yo. El diálogo es fundamental, así que decidan sobre qué desean hablar, en qué están de acuerdo, en qué desacuerdan y cuáles son las cuestiones que seguirán siendo privadas, por ejemplo temas financieros o de salud. Decidan juntos la flexibilidad de las reglas sobre la crianza de los niños, la aceptabilidad de visitas, sorpresa, y la frecuencia de los encuentros con tu familia política. Cada persona necesita sentirse respetada, de modo que si sientes que tus suegros están siendo injustos contigo, debes hacérselos saber. Puedes intentarlo cara a cara con una taza de café de por medio y sin la presencia de tu esposo, o puedes comenzar la conversación telefónicamente si así te sientes menos intimidada. Un correo electrónico también es una buena idea de proponer una cita.
Y, aunque te resulte difícil, trata de ponerte en la posición de tus suegros: de repente el hijo al que han criado con tanto cariño tiene una esposa que hace las cosas de modo distinto, y que analiza e incluso desestima sus opiniones y consejos.

Valores familiares

Una recurrente causa de conflicto es la diferencia de crianza, valores y tradiciones. Cada familia hace las cosas a su manera, y ninguna es de por sí mejor que la otra. De modo que ten una actitud flexible con respecto a las pequeñas cosas para prevenir tensiones y crear una atmósfera más relajada. Es mejor que te adaptes a las tradiciones establecidas, como reuniones y festejos, y así podrás pedir que tu esposo haga lo mismo con respecto a las de tu familia.
El compartir intereses con tus suegros (cocina, golf, cine) puede ser un primer paso para construir una amistad. Haz partícipes a tus suegros de actividades en que puedan ser de gran ayuda. Y no dejes que el conflicto crezca, ya que puede llevar a resentimientos y enojos grandes en el futuro.

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