Muchas personas se ven afectadas por la tristeza propia de los meses de invierno. De hecho, algunas de ellas sufren una dolencia denominada desorden afectivo estacional, cuyos síntomas comienzan al final del otoño.
¿Cuáles son las causas del desorden afectivo estacional?
No se conocen las causas, pero es posible que se deba a la reducción de luz natural y las bajas temperaturas propias del invierno. Estos cambios pueden derivar en desequilibrios en los químicos del cerebro y en las hormonas del paciente.
En el invierno, oscuro la mayor parte del día, el cuerpo produce en mayor cantidad una hormona llamada melatonina, y esto causa adormecimiento. Los centros de control del cerebro, que determinan los cambios de humor y el ritmo diario del organismo, están gobernados en parte por la luz que entra por los ojos. Los niveles del neurotransmisor dopamina aumentan cuando la luz golpea el fondo del ojo. Se piensa que la dopamina mejora la concentración y el estado de alerta, de modo que en los meses oscuros, cuando los niveles de dopamina bajan, se producen el letargo y la falta de energía propios del desorden afectivo estacional.
¿Cuáles son los síntomas?
- Depresión que comienza en el otoño o en el invierno
- Falta de energía y letargo
- Aumento del apetito y aumento de peso (a menudo se presenta un ansia por consumir hidratos de carbono)
- Aumento de las horas de sueño y del adormecimiento diurno
¿Cómo puede tratarse?
Se ha descubierto que la terapia con luz resulta efectiva en personas que sufren el desorden afectivo estacional. El paciente recibe una lámpara especial que emite una fuerte luz, a la que debe exponerse durante cierta cantidad de tiempo todos los días.
Las personas que sufren este tipo de depresión también pueden beneficiarse de pasar tiempo al aire libre en la luz natural. En los meses de invierno hay de por sí pocas horas de luz, por lo que deben tratar de aprovechar toda la claridad posible, ya que esto ayuda a disminuir el cansancio propio del desorden afectivo estacional.
El tratamiento puede incluir también medicación antidepresiva y terapia psicológica.