Compatibilidad astrológica: La mujer Piscis

Piscis

Un tanto misteriosa, compasiva y cortés, la mujer Piscis encantará por su femineidad. ¿Qué espera de su pareja?  Ella anhela un compañero gentil, cariñoso y romántico que esté en sintonía con su intensa emotividad, capaz de comprender cuán profundamente ella cuida de todo lo que está a su alrededor y comparta sus pasiones. Caprichosa y con un gran corazón necesita estar con su alma gemela más que cualquier otro signo zodiacal.

El hombre Aries y la mujer Piscis, pueden lograr una profunda conexión afectiva, pues ambos se sienten cómodos en el terreno de las emociones. Con la diferencia que el hombre Aries, abordará la relación de una forma más dinámica, dando rienda suelta a emociones más intensas. Mientras, la mujer Piscis abordará la relación con sentimientos más sutiles e hipersensibilidad.  Él, directo y franco, no anda con rodeos a la hora de mostrar su interés. Este apasionado “caballero de resplandeciente armadura” es… ¡el Santo Grial que busca la mujer Piscis! Romántico, audaz, entusiasta, con una gran determinación y seguridad en sí mismo, ayudará a su compañera a vencer la timidez y afirmar su personalidad. Ella, a pesar de la entrega sin reservas de su compañero, de la ayuda y protección que le ofrece para afrontar la realidad, preferirá refugiarse en su propio mundo de ensueños. Forma de escape, que a la larga tiende a exasperar al afirmativo Aries quien tiene necesidad de la confrontación. Si ambos concuerdan en los desacuerdos y se aceptan mutuamente tal como son… ¡disfrutarán de la magia del amor!

El hombre Tauro y la mujer Piscis… una unión algo difícil. El hombre Tauro ama la estabilidad, mientras su compañera hace todo lo posible por huir de ella. Él, tiene los pies sobre la tierra, es realista y práctico, mientras ella se sumerge en su mundo de fantasía. Él busca organizar su vida alrededor de la mujer elegida y de su hogar, al cual considera como un santuario de paz. Ella es inaprensible y necesita del contacto con el mundo exterior. A pesar de estas diferencias, la mujer Piscis, subyuga al hombre Tauro por su encanto y espiritualidad. Él por su parte, la ayuda a “anclarse a tierra”. Para ambos esta relación será como una fuente de aire fresco. Para que puedan lograr un compromiso sólido, la mujer Piscis deberá confiar en su compañero en el manejo de lo cotidiano. Él por su parte deberá tener paciencia con esta gentil dama, que tiende a “gastar sin control” y es muy poco apegada al hogar.

El hombre Géminis y la mujer Piscis pertenecen a universos diferentes y apenas compatibles. Por ello, las oportunidades de lograr un compromiso son mínimas. El hombre Géminis se apega a su propia lógica, a sus ideas, a los impulsos de su espíritu, mientras que la mujer Piscis no sintoniza con la razón. Intuitiva, no sigue otras directrices que las de su corazón. Incluso siendo conscientes de estas diferencias, los esfuerzos por lograr una unión armoniosa, serán poco exitosos. A la romántica Piscis le será difícil imaginar a su “prince charmant” bajo los rasgos del hombre Géminis. Él, un gran seductor, puede sentirse atraído por la mujer Piscis, lejana y reservada. Ella estará cautivada por la naturaleza afable y extrovertida de su compañero y su encantador cortejo. Pero, el hombre Géminis es demasiado volátil, las emociones le incomodan y no puede darle el apoyo emocional que ella requiere. Siempre está a la búsqueda de nuevas aventuras. La mujer Piscis, posesiva y celosa no aceptara de buen grado sus “extravagancias”.

El hombre Cáncer y la mujer Piscis comparten numerosos puntos en común, con todas las oportunidades para establecer una unión feliz, donde nunca faltará el amor. Ambos son capaces de lograr la felicidad y están listos para hacer todo lo necesario para mantenerla. Intuitivos, reaccionan en modo afectivo y psíquico y se comprenden sin necesidad de mediar palabras.  El hombre Cáncer sensible y ambicioso, benévolo y protector es el complemento ideal para  la mujer Piscis, dulce, gentil, seductora y empática. Entre ellos se establece una relación profunda y apasionada, un entendimiento casi perfecto. Pero no todo es color de rosas en esta alianza… ¡deberán pasar la prueba de la realidad!

Entre el hombre Leo y la mujer Piscis las tensiones serán inevitables. El hombre Leo, orientado hacia la familia, se preocupa por sus seres queridos y es muy apegado a ellos. Decidido y persistente, constante y romántico, tiene un espíritu muy generoso.  Además es el más fiel a sus emociones de los signos de Fuego. La mujer Piscis será devota a su compañero, a quien le complace ser el centro de atracción y asumir el liderazgo del mundo material. Hasta que ella cae en sus inestables estados de ánimo, volcándose en su propio mundo de ensueño, inaccesible para su compañero, quien se sentirá sobrepasado por la complejidad emocional de ella. 

El hombre Virgo y la mujer Piscis están contrapuestos en la rueda zodiacal… y como es por todos conocidos ¡los polos opuestos se atraen! La solidez del hombre Virgo constituye un poderoso factor atrayente para la mujer Piscis. Su faceta empática moviliza la voluntad y fortaleza de su compañero, hacia causas humanitarias. De igual forma, suaviza el exceso de realismo del hombre Virgo. De esta forma, la unión, estará marcada por una profunda complementariedad de sus personalidades… ¡Plena de ternura, gentileza y benevolencia! A tener en cuenta, que en ocasiones la mujer Piscis puede encontrar a su compañero, demasiado terrenal. Él por su parte, lógico y de espíritu más bien práctico, puede irritarle la inestabilidad anímica de su compañera. Pero, en conjunto esta será una pareja muy unida afectivamente.

La pareja conformada por el hombre Libra y  la mujer Piscis, funciona en modo afectivo, aunque no sintonizan la misma longitud de onda y tienen dificultades para lograr una comunicación efectiva.  Ella es idealista y una soñadora, él un romántico intelectual. De allí sus desencuentros. Cada uno vive en su propio mundo y corren el riesgo de pasar uno al lado del otro, sin jamás entrar en contacto con el mundo del otro. Para ella, el hombre Libra, resume sus aspiraciones del hombre ideal. Ella tímida y reservada, se sentirá cómoda con su compañero. Intuitiva y afectuosa, con una gran sensibilidad comprenderá las necesidades emocionales de él. La similitud de sus visiones carece de la energía y del espíritu de decisión para poder alcanzarlas. Ella no tiene la menor idea sobre el mundo de las realidades, a él le falta el dinamismo necesario para concretarlas, para emprender las gestiones cotidianas propias de la vida en común y menos aún el manejo de los problemas financieros. No obstante, su amor y generosidad podría ayudarlos a flanquear estos obstáculos.

La unión entre el hombre Escorpio y la mujer Piscis se comprenden sin palabras, son capaces de adivinar las intenciones y motivaciones del otro y sintonizan en los planos sensual y psíquico. El destino de esta relación puede sorprender. Ya sea porque lo que se espera no ocurra o, lo que no se anticipaba, sucede. Entre ellos hay fascinación, intensidad y misterio, factores que no siempre conducen a la felicidad. Aunque ambos pertenecen a signos del elemento Agua, sus visiones de la vida, son muy diferentes. En lo que sí concuerdan es en primar lo emocional sobre lo racional. El hombre Escorpio, enérgico y decidido, deberá asumir y manejar la realidad, la cotidianidad. A lo que no se opondrá su compañera, quien es más bien idealista. Una soñadora, que vive en su propio mundo de sentimientos idealizados. Cree en el amor incondicional… por ello su aparente desapego.  Atenta a las injusticias de la vida para asumir una causa. Él, puede no tener siempre dominio sobre la expresión de sus emociones, pudiendo extralimitarse. La necesidad de ganar a toda costa y tener las cosas bajo control exacerba a su compañera. Si logran equilibrar sus emociones y afectos… ¡su dicha no tendrá límites!

Entre el hombre Sagitario y la mujer Piscis, la comprensión sentimental es posible. El hombre Sagitario es flexible y liberal, por tanto le será más fácil entender las necesidades  de la mujer Piscis. No obstante, se sentirá como un “extranjero” en el universo misterioso y emocional de su compañera. Osado y seguro de sí mismo, espontáneo, el hombre Sagitario, se encontrará sin habilidades para mediar. La mujer Piscis comprensiva y empática, afectuosa y gentil coincidirá con su compañero en su interés por la filosofía y en la necesidad de ayudar a los demás. Pero a diferencia del hombre Sagitario, tiende al sacrificio y a la renuncia antes que enfrentar problemas o situaciones apremiantes.

El hombre Capricornio y la mujer Piscis… una unión difícil. Ambicioso, motivado por el logro, serio, autoritario, considerado y tradicional, el hombre Capricornio puede parecer frío y algo brusco. La mujer Piscis percibirá que su compañero es muy poco emotivo en la forma de expresar sus sentimientos. Tendrá la impresión de que piensa sus emociones antes que sentirlas. Ella necesita que su pareja le responda emocionalmente, pero el hombre Capricornio, aunque tiene un aspecto considerado y gentil, jamás podrá conectarse afectivamente de la forma que ella espera.  La mujer Piscis encontrará que su compañero es demasiado estereotipado y dedicado a sus actividades profesionales. Por su parte, el hombre Capricornio hallará a su compañera demasiado “necesitada emocionalmente”. ¡Terreno de arenas movedizas para Capricornio! Él puede brindarle seguridad material pero no… ¡una conexión emocional! La mujer Piscis experimenta una profunda necesidad de ser amada y mimada por el hombre que ella considera como su alma gemela… Ante esta divergencia tiende a refugiarse en su mundo interior de ensueño y fantasía. Así, esta pareja corre el riesgo de convertirse en una relación cerrada en sí misma, dónde es difícil mantener un diálogo. Ella demasiado introvertida y él más atento a su mundo interior, que a lo que sucede a su alrededor De esta forma… ¡Ambos eluden cualquier salida!

Idealistas, poco prácticos, ni el hombre Acuario, ni la mujer Piscis desean asumir las riendas de la relación. Comparten el mismo enfoque humanitario, pero no tienen necesariamente la voluntad, ni la determinación para construir juntos un hogar sólido. Él, la razón, ella la intuición. Esta diferencia, es parte del atractivo que los une, pero ninguno  sabe cómo entrar en el universo del otro. Compasiva, empática, adaptable a las circunstancias, la mujer Piscis es inaprensible, una verdadera “escapista” de las responsabilidades. Poco estable, tanto en su vida profesional como afectiva, necesita de un compañero que le ayude a anclarse a tierra, con un fuerte sentido común y realista. Por supuesto, el hombre Acuario no encaja en esta propuesta. Encantador y reservado, a él, le es cuesta arriba mostrar sus sentimientos. Prefiere ocultarlos tras una actitud amistosa, fría y distante. Así, sin poder sintonizar emocionalmente la relación se erosionará rápidamente… ¡sin escenas, ni dramas!

La piedra en el camino de las parejas que comparten el mismo signo zodiacal, es que cada uno conoce al otro a través de sí mismo, es como si cada uno viviera una especie de “déjà-vu”… ¡Sin sorpresas! No tienen a su disposición cualidades complementarias que con frecuencia garantizan el equilibrio de la relación. No obstante comparten numerosos puntos en común que pueden conducirlos a construir una unión profunda emocionalmente y estable en el tiempo. El escollo en el camino a la felicidad es la incapacidad para afrontar las dificultades de la vida cotidiana. Los inicios de la relación serán maravillosos, el hombre Piscis y la mujer Piscis se comprenden perfectamente. Cooperadores, simpáticos, amables, empáticos y comprensivos, fuertemente motivados por sus sentimientos, sienten y experimentan las emociones, profundamente. Ambos buscan tener un rol protagónico en la típica historia de amor con final feliz. Se entregan con todo el corazón y entusiasmo. Dejan fluir su romanticismo, imaginación, fantasía y despreocupación, como si no hubiera mañana. Pero… ¡la realidad siempre nos alcanza! Confrontados con lo cotidiano, sin mayores habilidades para salir a flote, la relación tenderá a desvanecerse, como el agua que no tiene un contenedor que la limite y le dé estructura.

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