Los ácaros del polvo

Los ácaros del polvo

Suciedad invisible

Nos guste o no, no importa cuan limpio esté nuestro hogar, vivimos en medio de la suciedad invisible. El ochenta por ciento del polvo que se encuentra en una casa está compuesto por escamas de nuestra piel muerta. Nos despojamos de 5 a 10 gramos de piel por semana, y este es el alimento preferido de los ácaros del polvo.

El hogar promedio alberga de 100.000 a 10 millones de estos pequeños monstruos. Pero no podemos verlos, son translúcidos y miden sólo 0,3 mm de largo. La mayoría de las personas no saben que convive con los ácaros, pero su presencia se hace evidente para aquellos que sufren de asma, eczemas o alergias a las encimas presentes en los excrementos de los ácaros.
La buena noticia es que no necesitarás llamar a la compañía de control de plagas. La mala noticia es que nunca te librarás completamente de los ácaros, no importa cuan a conciencia higienices tu hogar.

Cómo combatirlos

Hay maneras de mantenerlos controlados, simplemente reduciendo el polvo del que se alimentan. Los ácaros aman la ropa de cama, una almohada de dos años de uso está llena de polvo y contendrá un 10% de ácaros muertos con sus excrementos, de modo que es el momento de cambiarla. Aspira tu cama con frecuencia ¡esto sonará muy raro pero da resultados! Lava tus sábanas con agua a la temperatura más alta posible y ventila con regularidad almohadones y edredones. Los ácaros aman la humedad pero odian el aire y la luz.

Los ácaros del polvo agravan el asma, de modo que si tú o algún miembro de tu familia sufren esta dolencia, sería una buena idea que se libren de todas las alfombras, tapices y felpudos de la casa, que son verdaderas trampas de ácaros. Es una buena idea reemplazar las alfombras con pisos de madera o vinilo. Si esto no es posible, aspira estos tejidos todos los días, y limpia todas las superficies con trapos húmedos (un plumero sólo mueve el polvo de un lugar para el otro).

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