Mala conducta de los padres

Las experiencias durante la infancia marcan nuestra conducta

El origen de nuestra conducta

La conducta de las personas se forma y desarrolla con el tiempo, y la manera en que un individuo reacciona, siente o se conduce es afectada por muchos factores.

Los padres constituyen la influencia ambiental más fuerte y de mayor duración sobre un niño. Los niños necesitan aceptación, amor, estímulo, disciplina, coherencia y atención positiva de sus padres. Sin alguna de estas cosas, el niño puede crecer pensando que tiene una deficiencia, y que de alguna manera es culpable del maltrato que ha sufrido.

Las consecuencias de una infancia infeliz

Los niños que sufren algún tipo de maltrato pueden crecer con muy baja autoestima, incapaces de confortarse o confortar a los demás; y sentirse responsables de su propio sufrimiento. Los individuos así afectados tienen dificultades para construir una relación amorosa y demostrar empatía hacia otros, incluidos sus propios hijos. De hecho, cuando estas personas se convierten en padres, pueden privar a sus propios hijos porque no han tenido un modelo de crianza positivo que copiar.

Algunos expertos sugieren que el abandono emocional es una profecía auto cumplida – al final un niño comienza a parecerse a la imagen comunicada por los padres.

Otros estudiosos aseguran que la clave del problema es la percepción del niño, no las intenciones de los padres. De este modo, la sensación de falta de afecto de un niño puede provocar una variedad de estrategias de defensa, que van de la ansiedad, el conformismo y la impotencia al miedo al abandono. Los humanos necesitamos afecto y aceptación, de modo que para agradar a los demás, llegamos a satisfacernos con poco, tratar de no llamar la atención, y volvernos poco exigentes.

En la misma situación, otras personas reaccionarán sintiendo la necesidad de controlar a los demás; de ser mejor que los otros; de despreciar a los más débiles; de conseguir prestigio y reconocimiento a través de sus logros; o de encontrar una pareja que se haga cargo de sus vidas y resuelva sus problemas.

Mirar hacia adelante

La solución para sentirse bien no es culpar a los demás, en este caso a tus padres. Descubre que fue lo que salió mal, pero reconcíliate con ello, y busca sobre todo la forma de superar los obstáculos.

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