Partos con complicaciones
No todos los partos salen según lo planeado. Margarita es partera, y ha visto numerosos casos en su vida profesional. El más angustiante para ella fue el de una mujer que dio a luz en casa, y tuvo un ataque. "Todo había ido bien durante el parto, por eso dejé a la flamante madre junto a su bebé y fui a tomar unas notas. Era su décimo hijo, y había tenido a ocho en la casa, por tanto era una madre muy experimentada. Cuando volví el bebé se balanceaba peligrosamente al borde de la cama, y la madre parecía dormida. Cuando me acerqué me di cuenta de que en realidad estaba inconsciente. Empezaba a tener un ataque de convulsiones (eclampsia) y llamé de inmediato a los servicios de emergencias. Por suerte estos casos son muy raros", agrega, "particularmente en los partos caseros que de por sí son los de menor riesgo".
El caso de Susana
Susana, de 32 años, puede sentirse identificada con esta historia. Su embarazo marchaba sobre ruedas, su peso y presión arterial eran normales. Pero, en la semana 33 comenzó a notar hinchazón en los tobillos y en los dedos, así que se hizo chequear la presión. En el hospital le hicieron un examen de rutina y todo parecía estar bien, sólo que su presión seguía siendo muy alta. Los doctores decidieron inducir el parto. "Recuerdo haber pasado por una mezcla de emociones", cuenta Susana. "Nadie en el hospital me explicaba realmente que sucedía, en un momento me decían que todo estaba bien, y al momento siguiente hablaban de inducir la llegada del bebé".
Preeclampsia
Susana tenía todos los síntomas de una preeclampsia, que es una condición peligrosa que afecta los vasos sanguíneos, los riñones, el hígado y el cerebro. Puede producir también una falta de flujo sanguíneo en la placenta que lleva a un desarrollo más lento en el útero, y finalmente a un aborto. Susana fue llevada al quirófano y se le practicó una cesárea de emergencia. El bebé nació sano, pero Susana tuvo un ataque luego de dar a luz. Cuando se despertó, no recordaba nada de lo sucedido. "Me sentía totalmente desconectada de lo que había pasado", concluye. "Sé que tengo suerte de estar viva, y que mi hija ha nacido bien contra todos los pronósticos, pero siento que me perdí de algo que he soñado toda mi vida".