Una buena piscina, equipamiento moderno, lugar para aparcar y personal motivado: esas son las claves del éxito del gimnasio perfecto.
Ponerse en forma
Ponerse en forma no es un asunto de ciencia espacial. Sólo se trata de tomar la iniciativa, elegir un buen gimnasio y estar motivado. Si nunca antes te has inscrito en uno, hazlo junto con un amigo, de modo que puedan darse ánimo mutuamente para seguir adelante. Si es tu primera vez haciendo ejercicio, y te resulta duro, estando solo es más probable que te des por vencido.
¿Dónde buscar un buen gimnasio?
La publicidad boca a boca siempre es la mejor recomendación. Si realmente no conoces a nadie que esté en buena forma física, busca todos los gimnasios de la zona en la guía telefónica y visita uno por uno. ¡No llegarás a una decisión sentado en el sillón! Lo importante es charlar con el personal para asegurarte de que sean entusiastas y capaces de motivarte. Al final del día no importa que fantásticas comodidades tenga el lugar, lo que lo hace funcionar son las personas que trabajan allí.
¿Cuánto cuesta?
No te dejes engañar por una fachada moderna y un nombre a la moda. Algunos piensan que el desembolso financiero que supone inscribirse a un gimnasio los motivará a concurrir, pero investigaciones han demostrado que si no te sientes cómodo simplemente dejarás de ir. Así que no necesitas pedir una segunda hipoteca para pagar la membresía, y en muchos lugares los gimnasios públicos son opciones tan válidas como los privados. La clave del éxito de cualquier gimnasio se reduce a cuatro factores: una piscina de dimensiones decentes, equipamiento moderno, lugar para parquear y personal motivado.
Y la excusa de que no tienes el tiempo es inaceptable: el día tiene 24 horas y sólo necesitas 4 horas semanales para estar en buena forma física. De modo que abandona el cigarrillo y el alcohol, toma una membresía familiar en el gimnasio que elijas y ¡disfruta la experiencia!