¿Quieres librarte de esa pancita que no desaparece ni con dieta ni con ejercicio? ¡Es el momento de tomar medidas extremas!
¿Para quién?
Muchos hombres y mujeres, a pesar de estar relativamente en buena forma, sufren la presencia de exceso de piel o grasa alrededor del estómago que no quiere desaparecer. Una cirugía cosmética del abdomen, o abdominoplastia, es una medida realmente drástica para remover estos excesos indeseados. Esta intervención puede mejorar la apariencia de estrías, y de los músculos abdominales debilitados, especialmente luego del embarazo. También puede realizarse una liposucción junto con la abdominoplastia, para remover la grasa abdominal antes de alisar el estómago del lado exterior. No es recomendable someterse a esta intervención si planeas todavía quedarte embarazada, ya que se perderían todos sus resultados.
¿Cómo es el procedimiento?
Durante la cirugía se realiza una larga incisión de una cadera a la otra, justo por encima del área púbica. Se realiza una segunda incisión para eliminar el ombligo del tejido circundante.
Luego se separa la piel del tejido adiposo y la capa muscular de la pared abdominal, y se la levanta hasta las costillas. Después se la estira para formar una plancha de piel lisa, y se recorta la piel excedente. Se corta un nuevo orificio para el ombligo, y se lo inserta en el lugar correspondiente. Los puntos se retiran después de cinco a siete días.
Como en todas las cirugías existe riesgo de infección, reacción a la anestesia, hemorragia y coágulos. Las cicatrices pueden no cerrar adecuadamente, requiriéndose nuevas intervenciones.
¿Cómo es la recuperación?
Duración de la estadía en el hospital: 1 a 2 noches
Período de recuperación: 2 semanas aproximadamente
Durante varias semanas después de la operación necesitas llevar una faja elástica firme para sostener las paredes abdominales mientras éstas se recuperan.